El uso de sustancias o actividades para obtener efectos mentales de agrado o facilitar ciertos objetivos sociales es antiguo en la humanidad. Este hecho provoca con algunas de estas sustancias o actividades cambios de conducta y de comportamiento social que pueden ser peligrosos y dañinos para el que realiza la acción y para quienes lo rodean.
Asimismo, siempre han existido personas que consumen estas sustancias o realizan estas actividades en forma más intensa, con más frecuencia y por compulsión. Esta conducta genera una dependencia creciente que no se puede controlar voluntariamente, produciendo malestar y desagrado en periodos de abstención lo que incita a nuevos consumos o realizar estas actividades nuevamente. Esta búsqueda patológica es conocida como adicción.
Adicción:
ATIEMPO Adicciones (2019), menciona que la adicción no es un simple capricho o falta de voluntad, sino un trastorno cerebral crónico que altera la química cerebral y el funcionamiento del cerebro, donde una búsqueda de actividades o sustancias desencadena una avalancha de dopamina, el neurotransmisor del placer.
Pero la adicción va más allá de la química cerebral. También afecta la psicología del individuo, alterando la forma en que piensa, siente y toma decisiones. El adicto se encuentra atrapado en un torbellino emocional, donde el consumo de la sustancia adictiva se convierte en una prioridad, eclipsando otras necesidades y relaciones en su vida.
“El perfil psicológico adictivo incluye características emocionales, estructuras de pensamiento y conductas destructiva de carácter obsesivo y compulsivo, con las que se intenta evadir el dolor emocional a través de la negación y el control. Se suele creer que la adicción se refiere sólo a las drogas y al alcohol. Sin embargo, muchas otras conductas pueden transformarse en destructivas, controlando la vida de las personas, empobreciendo su rendimiento y alterando su calidad de vida.” (Dr. Sambola, 2019 web: https://www.drsambola.com/perfil-psicologico-adictivo)
La importancia de la empatía:
En el camino de la recuperación de la adicción, la empatía desempeña un papel crucial en la transformación y el crecimiento personal.
“En una drogodependencia, la empatía supone una potente arma que favorece al adicto, ya que le puede ayudar a dar el paso que le suponga la recuperación y salida de las drogas.” (Domingo M. 2015, web: https://www.ctmadrid-adicciones.com/las-drogodependencias-y-la-empatia)
A través de la empatía, creamos un espacio seguro donde pueden compartir sus dificultades sin temor al juicio.
Conclusión:
La adicción va más allá de la mera dependencia física a una sustancia o actividad, la realidad es mucho más compleja
Es fundamental abordar la adicción desde una perspectiva integral, que incluya aspectos biológicos, psicológicos y sociales. La empatía desempeña un papel fundamental en este proceso, brindando a las personas que luchan contra la adicción un sentido de comprensión, aceptación y pertenencia.
En última instancia, la adicción no define a una persona su lucha por la recuperación si lo hace.

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