La drogadicción por sus consecuencias físicas, psicológicas y sociales se considera una enfermedad mental, pero no es entendida por la gente.
La lucha que sufre un adicto que intenta recuperarse, es incomprendida para el que no lo vive, aunque es verdad que la responsabilidad es de la persona que sufre esta adicción para poder iniciar una rehabilitación, debe luchar con su propia mente.
La drogadicción, es un tema complicado que el drogadicto debe aprender a conllevar durante toda su vida, y eso lo hace fuerte y consiente de la fragilidad de su propia voluntad.
Es un camino difícil, que se tiene que aprender a caminar por si solo, si es verdad que puede tener ayuda pero al final la responsabilidad es del adicto .
