Mas de 120 pastillas psiquiatricas fue lo que me tome el 4 de marzo del año 2024 para terminar con mi vida porque estaba cansado, desperte 1 mes despues con tubos y maquinas conectadas a mi cuerpo, pensando: «mierda, me pillaron». Sin poder hablar, ni caminar, el cuerpo entero atrofiado y las cuerdas bocales igual, por los tubos que tenia para respirar, 1 mes mas de recuperacion en el hospital para poder retomar el habla, poder comer solo otra vez y poder caminar despues de eso me derivaron al psiquiatrico por «depresion severa», pero nadie entendia porque lo habia hecho mis compañeros de «prision» me cuestionaban mucho me contaban sus historias y decian que yo estaba bien, yo siempre riendo y bromeando hablaba con todos hasta con los que nadie hablaba, era muy sociable y «alegre».
— Hay gente que de verdad nesecita estar aqui — Me decian mis compañeros — y tu ocupas su lugar.
— Tu romantizas la muerte — Me dijo la psiquiatra.
Pero otra historia fue con el resto de personas las enfermeras, el Dany el unico enfermero y las tecnico de enfermeria todas geniales, la terapeuta ocupacional la asistente social que me ayudo a conectarme con mi hermano mayor que no hablabamos hace años, y el psicologo que fue la persona que mas me entendio el unico que realmente me vio y supo que decirme, fueron cosas que al principio no me gustaron, pero que tenia razon y las acepte.
Pero aunque la terapia comenzaba a funcionar y los farmacos igual (que eran un monton), no me daban el alta medica porque al parecer yo era el que tenia mas peligro de recaer y si lo hacia seria la ultima.
Me quede pero me seguia sintiendo cansado. Pase mi cumpleaños numero 30 alli y fue bonito me dejaron hablar con mis hijas y lo entendi.
Yo me sentia menos, un estorbo, poco util, poco hombre, poco amigo y poco padre, sentia que todo estaria mejor sin mi y sentia que todos se burlaban de mi que tenia que ser amable, sociable, productivo y alegre, porque buscaban cada detalle en mi para burlarse en secreto cada persona nueva que llegaba era una persona que mandaban a burlarse especificamente de mi. Paranoia.
Y deje de finjir, porque no era menos padre, mis hijas me amaban porque eran mis hijas y simplemente por eso. Era verdad la gente me criticaba pero porque no me conocian solo veian lo que yo queria que vieran y que estaba bien la verdad siento que hice muchos amigos, aunque no guarde sus contactos porque no nos dejaban tener celulares ni lapices sin supervision y menos a un suicida.
Lucho con mi mente y sigo en terapia pero me siento mejor ya no estoy cansado de la vida, tengo 2 grandes motivos por los cuales vivir.