Como se puede expresar la delicia tan divina de mesclar una taza de cafe con un buen chocolate. Un sueño, un poema, conquista paladares, es un vicio.
Si un vicio eso es, algo que produce lo mismo que una droga, placer. Dulce amada y odiada dopamina, siento que mi cuerpo lo pide en las mañanas en la tarde y en la noche, siento ansiedad al saber que voy a tomar mi cafe pero no se calma ¿por que?, porque le falta el chocolate, el infaltable, el que le da el toque final, la mescla perfecta.
Dichosa perdicion, siempre caigo en tentacion. Nada puede ser mejor!