Me vi corriendo de un asesino que nadie mas podía ver pero que quería matarme y llame a emergencias por ayuda, me pasaron a un psicólogo y me derivaron al centro de salud mas cercano y dormí allí, todo eso fue por consumo de cocaína,
Sentía que mis vecinos escuchaban todo lo que yo hacia, se burlaban de mi, se metían a mi casa a cambiar las cosas para molestarme y hasta que enviaban gente desconocida a saludarme o a hablar conmigo solo para burlarse de mi. Lo que tuve que empezar a hacer en mi casa para que no escucharan mi idas al baño fue hacer orina en botellas y defecar en bolsas y respiraba muy lento en mi cama para no meter bulla y que no me escucharan.
No pude salir de mi casa por varios meses, ya estaba paranoico, salía cuando no había nadie afuera, los veía en secreto por la ventana cuando estaba la calle sola salía a comprar algo para comer, y cuando ya era demasiado el hambre, pero nunca compraba en el mismo negocio para que no me reconocieran.
Trabajaba de noche en una constructora donde estaban ampliando una universidad no me topaba a nadie solo a mi jefe en las mañanas para darle el reporte de novedades y en la noche yo llegaba y no había nadie solo entraba, ya que yo tenia las llaves, siempre sentía que había alguien siguiéndome, era paranoia por cocaína, yo lo sabia, pero igualmente me metía eso por la nariz, sabia que no debía hacerlo pero algo sentía, como un fuerte tirón que me controlaba, la sustancia ya me estaba controlando. En el trabajo me pagaban bien y donde vivía pagaba poco.
Un día no aguante mas y me tome 120 pastillas psiquiátricas para morir porque no me sentía útil, me sentía un fracaso, no era buen hijo, no era buen padre, ni buen hermano. Me encontraron y me llevaron a urgencias donde estuve 1 mes en coma, donde no sentí algún tipo de «iluminación divina», y después 2 meses en el psiquiátrico, donde no me volví mas fuerte, de hecho fue donde me declararon depresión severa y trastorno por uso de sustancias. No digo que la cocaína haya hecho que intentara matarme sino que amplifico lo que ya estaba ahí dentro mío y no pude mas.
Paso el tiempo ingrese a rehabilitación de drogas pero seguí consumiendo y volví a intentar matarme, esta vez solo 2 semanas en coma y me preguntaron porque me quería matar, antes estaba claro pero ahora no sabia, la verdad es que no tenia un motivo claro solo quería dejar de vivir, me sentía vacío.
La cocaína me había hecho eso y no me había dado cuenta, toque fondo muchas veces y muchas veces dije «lo voy a dejar», y muchas cosas que dice la gente que esta en una adicción, y al darme cuenta de cada vez que «toque fondo» me dije que era suficiente, el síndrome de abstinencia también puede ser sutil y decirte «esta será la ultima» pero ahí esta el truco es un vicio y hay que tener un control activo un rol de compromiso con uno en cada momento de tu vida.
Me falto por contar muchas cosas que prefiero guardarme porque con esto ya dejo en claro mi punto. El día que tocas fondo no siempre es el ultimo y el día que te decides por dejarlo no siempre es cinematográfico a veces el fondo es silencioso, aburrido, cotidiano. Es solo un día en que dejas de consumir porque te das cuenta de las cosas que ya hiciste y no lo que te paso en especifico una vez.
El fondo es un día cualquiera en el que ya no puedes seguir mintiéndote.