Demonio: — Me conoces, soy el gusto por una chocolate, soy el placer de un cigarro, soy lo rico de un buen vino. Tu me has sentido y me disfrutas. Te mientes diciendo — «yo lo controlo» — jajaja, soy yo quien te controla. Solo eres un títere que manejo a mi antojo. —
Ángel: — Soy la esperanza y nunca me rendiré, puedes haberlo debilitado pero no vencido —
Demonio: — Yo prometo placer, alivio y escape de agonías, pero a cambio me darás todo lo que tengas, tu salud, tus sueños… —
Ángel: — Tu no defines quien es, tiene potencial y talento y la capacidad de cambiar su vida. No puedo permitir que definas quien llegara a ser.
Demonio: — Luchas en vano, deseas la paz, la tranquilidad y la normalidad que tenias antes de mi. Pues no te preocupes te puedo aliviar, aunque sea momentáneo t puedo hacer feliz, solo deja la esperanza y continua a un viaje mas conmigo, solo una mas. —
Ángel: — No a la ultima , no a la primera, la adicción te engaña, te promete placer, alivio o escape. Pero todo eso es una mentira. Te roba tus relaciones, tu salud, tus sueños… —
Tony: — Es un proceso muy difícil pero estoy decidido a luchar. No quiero que la adicción determine mi destino. Quiero tomar las riendas de mi vida y construir un futuro mejor. —