Un adicto aprende a manipular como forma de supervivencia. No admiten la verdad ni aunque este en su cara y si lo hacen es para seguir manipulando y conseguir lo que necesitan para drogarse un poco mas pero no por maquiavélicos. Una habilidad que adquieren por «necesidad» para abastecerse de la sustancia que prefieren, se puede decir que son inteligentes en cierto sentido, pero al mismo tiempo no mucho, por no usarla de buena forma, la malgastan, es interesante porque la droga les entorpece toda otra habilidad menos la de la elocuencia al mentir. Pero solo explotan esa habilidad cuando necesitan droga y es entendible ya que la droga «secuestra» los neurotransmisores del placer para indicarle que necesita eso para «sobrevivir».
En cierto sentido «el adicto usa la droga para sobrevivir» porque es lo que su cerebro le dice, — «necesitas dopamina urgente» —
La verdad deja de ser prioridad cuando admitirla significa perder acceso a la sustancia.
cuando el cerebro cree que algo es supervivencia, la moral pasa a segundo plano.