En las playas de serena, vivía Raymond, un adicto en recuperación, y un día caminando por la playa se da cuenta que no llevo su celular con el y se acerca a un tipo para preguntar la hora.
— Disculpe amigo, ¿Que hora es? — dice Raymond al tipo
— son las 4:20 — contesta el tipo.
— ja! Yo antes hubiera hecho una broma con eso
El tipo lo mira y le dice — entiendo a lo que te refieres, yo también —
Raymond lo mira y le dice — Tuve un pasado oscuro con eso ¿sabes?
— ¿Con la marihuana?
— Si, bueno con eso y más
— Ha entiendo
— Tuve mi pasado oscuro
— Mira no quiero hablar de drogas, me traen malos recuerdos.
— No te quise incomodar, solo fue por conversar.
— No te preocupes, yo solo vengo a ver las olas romper en la rocas, eso me calma.
— Entiendo completamente lo que dices.
— El tipo mira a Raymond con curiosidad y le pregunta — ¿Como podrías entenderme?
— Era un tipo con problemas, sigo peleando con mis demonios, pero los tengo controlados.
— Ex adicto?
— Adicto en recuperación — Le contesta Raymond
— Te falta terapia entonces.
— Nunca será suficiente.
— Entonces nunca estarás curado
— La adicción no se cura. Siempre hay que tener un rol de cuidado activo, para no caer de nuevo.
— No amigo, yo estoy curado
— La mente adicta es oportunista, si te pilla volando bajo te atrapará y no te querrá soltar. Pero bueno yo no soy terapeuta, solo soy alguien que te pidió la hora. Chao amigo cuídate
— Tú también.