medicamentos recetados usados sin supervisión

Cada vez que vamos al medico nos recetan algún medicamento, y muchos pueden ser de abuso, por ejemplo la Zopiclona.

Yo tuve una experiencia de abuso de esa pastilla y la contare para contextualizar el mal uso de un medicamento recetado pero con mal uso,

Esto fue para la pandemia usando un médico online me mando una receta a mi correo, y yo fui a una farmacia y mostré la receta y me dieron las pastillas, 3 cajas porque era para 3 meses, y se me ocurrió pasar por todas las farmacias de la cuidad comprando esa pastilla porque además de barata era muy buena para re vender, eso fue lo que pensé en primera instancia.

Después de la primera caja ya había cambiado de parecer sobre la venta y empecé a abusar de ellas me tomaba 3 pastillas apenas despertaba después dos mas juntos con marihuana y cocaína 5 en total mas 1 vino, y me sentia con mucha confianza nada de nervios, ese era mi desayuno diario durante casi 1 año.

Y así bajo el efecto de esa bomba química que llevaba encima iba a trabajar. Nunca me dijeron nada en mi trabajo iba junto con mis compañeros en una camioneta un rato y me dejaban en mi cabina monitoreando camiones que llevaban polvos y partes de explosivos.

Dure lo que duraron las pastillas y renuncie…

Bueno ese es un ejemplo muy malo de lo que se puede hacer con esas pastillas pero también esta el lado bueno.

Por ejemplo hace un tiempo junto a la casa donde yo vivía antes, estaban construyendo una placita y yo trabajaba de noche entonces en el día necesitaba dormir pero la obra no iba a parar solamente por mi y no me dejaban dormir, acudí a lo mismo de antes un medico online y me receto también zopiclona para dormir por unos meses hasta que terminaran la obra, pero esta vez si la use de forma correcta. Tomaba 1 pastilla cada vez que me acostaba a adormir y dormía muy bien, despertaba con animo y ganas de ir a trabajar.

Paracelso dijo una vez «la dosis hace al veneno» y no pudo tener mas razón al decirlo

dos caras de una misma sustancia: en un momento fue escape, exceso y autodestrucción, en otro, fue herramienta, descanso y equilibrio. La zopiclona no cambió. Cambió la intención, la dosis y la conciencia con la que la use.

La combinación de un hipnótico con alcohol y cocaína es especialmente riesgosa: hay depresión del sistema nervioso central por un lado y estimulación extrema por otro. Esa confianza que describía al principio de mi relato no era estabilidad, era desinhibición química.

Con la zopiclona viví las dos caras: cuando la usé sin límites fue veneno; cuando la usé con responsabilidad, fue ayuda. Entendí en carne propia lo que dijo Paracelso

Yo entiendo que Paracelso no solo habla de miligramos, sino de límites, responsabilidad y autoconocimiento.

Mi experiencia demuestra que el peligro no siempre está en la sustancia, sino en la relación que construimos con ella.

Publicado por Ramón Morales

Drogas, medicamentos y adicciones: Explorando la ciencia ilícita. http://illicit.science.blog

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