Era una persona muy tranquila, muy ansiosa, y depresiva pero nunca lo demostré y nunca lo hablé. La cocaína me dio la libertad de ser quien quería ser. Extrovertido, hablador, simpático y amigable. Nunca tuve problemas con nadie, hasta ese momento, mientras estaba drogado. Pero con el tiempo mientras iba consumiendo más y más yoSigue leyendo «Intensidad química»