Entrar a un programa ambulatorio intensivo (PAI) para controlar mi consumo de drogas me a ayudado mucho en mi crecimiento personal.
He descubierto mi espiritualidad, tambien aprendi a conocerme más, como tambien a trabajar mi impulsividad. Es un camino de autoconocimiento que me a parecido bastante positivo en mi vida.
Yo creia que antes era solo drogas y nada mas, pero me di cuenta que soy mas que solo eso: soy hermano, soy hijo y soy papá; soy persona.
Este crecimiento no significa que el camino será siempre fácil o lineal. Pero ahora tiengo herramientas y, sobre todo, una nueva forma de mirarme. Ya no soy «solo consumo»; soy alguien en proceso, con conciencia y con capacidad de elegir distinto.
En resumen, entrar a un PAI me hizo reconstruirme, entenderme y redescubrir quien soy mas haya del consumo.