Después de pasar por un proceso de rehabilitación largo por cocaína, Tony creía que estaba a salvo, y para celebrarlo siempre en su caminata en la playa sacaba un tabaco.
Le encantaba sentir las olas y la brisa marina mezclándose con el humo del tabaco.
Luego se dio cuenta que fumar después de cada comida un tabaco era «rico» ya que le ayudaba a bajar la comida.
— gratificante — decía él después de cada tabaco.
Sin darse cuenta fumaba 4 cigarrillos al día.
— ¿Pero que es un poco de tabaco? no me hará daño — pensaba él
Cómo cada fin de semana, lo invitaron a jugar fútbol, era conocido por hacer muchos goles.
A los 15 minutos ya no podía más, a los 25 minutos se rindió, era demasiada la fatiga.
Se sentó en la banca a descansar.
Con el pecho apretado y la respiración pesada . Saco un cigarro… pero esta vez no lo encendió, solo lo miró