Después de pasar por un proceso de rehabilitación largo por cocaína, Tony creía que estaba a salvo, y para celebrarlo siempre en su caminata en la playa sacaba un tabaco. Le encantaba sentir las olas y la brisa marina mezclándose con el humo del tabaco. Luego se dio cuenta que fumar después de cada comidaSigue leyendo «No me hará daño»