suena el teléfono.
— alo
— alo, amigo, te quería preguntar, ¿me enseñas a andar en moto?
— Estoy con poca bencina
— Yo te lleno el tanque, te doy 1 gramo de weed y algo para comer
— ya! Voy para allá
Ya en la casa de su amiga.
— hola, cómo estás?
— bien y lista para aprender!
— es como andar en bici es muy fácil. Pero solo tengo 1 casco, hay que andar cerca
— ya!
El amigo le explica cómo pasar los cambios y a pasar el embrague; le pasa la moto
— con cuidado y no te vayas lejos– le dice la, él amigo.
La amiga comienza a andar un rato, y piensa que puede llevar a alguien más.
— súbete para que demos una vuelta — dice la amiga.
— Está bien, pero cerca.
— Una vuelta a la manzana. Tranqui.
Doblando por la esquina, se topan con policías motorizados y los detienen
— Sus documentos, porfavor– dice el policía.
El amigo le pasa sus documentos.
— están todos atrasados! — dice el policía — usted sabe que podría quitarle la moto por eso.
— oficial, disculpe solo le estaba enseñando a andar a mi amiga. Es nueva la acabo de comprar a segunda mano, ya la pondré al día, pero porfavor déjeme pasar esta vez!
— está bien pero déjenme revisarlos y se podrán ir.
El oficial los registra, primero revisa al amigo. Estaba limpio.
— señorita acérquese porfavor para revisarla.
El oficial le revisa el banano que llevaba, y encuentra mucha marihuana, demasiado para dejarlo pasar.
Llama a más patrullas y los llevan detenidos.
— porque no me dijiste que llevabas eso lo podríamos haber escondido bajo el asiento!
— perdón amigo, no pensé que tendríamos tanta mala suerte.
Llegan a la comisaría y les requisa la moto y la marihuana y la plata.
Pasan la noche en la comisaría pero los sueltan al otro día.
— ahora perdí mi moto! Por tu culpa!
— amigo te prometo que te ayudaré a recuperarla
— ojalá así sea! chao me voy, ya tengo hambre
Al día siguiente…
El amigo llama a la amiga, pero está no responde.
Marca a su amiga nuevamente.
— no contesta! Que voy a hacer! — piensa el amigo.
Le intenta hablar por WhatsApp pero, no le llegan los mensajes.
— mierda! Me cago ni sé donde vive!