Dolor de guata

Alex, 18 años y criado en la calle. Consumía pasta base y no comía hace 2 días. Le dolía la guata, pero no de hambre, necesitaba pasta.

Vio en una casa una ventana abierta y no lo dudó, salto la reja y entro sin pensarlo.

Comió un poco de frutas y se guardo en los bolsillos un resto más.

Recorrió el primer piso de la casa y encontró un reloj, una cadena y una billetera de cuero con varios billetes.

De pronto ve una silueta. Era el dueño de la casa, era policía por lo tanto tenía una pistola y Alex solo vio un resplandor y el dolor de guata se acabo.

Publicado por Ramón Morales

Noches largas. Mentes rotas. http://illicit.science.blog

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