A las once de la noche Alex ya llevaba varias cervezas encima. Esa noche también había conseguido cocaína y sentía que nada podía salir mal. Un amigo le habló de una discoteca alternativa llamada Arcángel. Fue por curiosidad. La música era distinta, la gente también. Nadie parecía preocupado por aparentar. Ahí la conoció. Era hermosa.Sigue leyendo «Alex el hetero»