Infinitos caminos entrelazados que hacen que la gente se conozca o no, que hacen de decisiones simples un caos, un bien o simplemente nada. El destino no está escrito pero si está marcado por senderos que vamos yendo. Podemos elegir consumir drogas y dejarlas o podemos consumir y vender nuestra dignidad si eso queremos. EsSigue leyendo «Destino»