Destino

Infinitos caminos entrelazados que hacen que la gente se conozca o no, que hacen de decisiones simples un caos, un bien o simplemente nada. El destino no está escrito pero si está marcado por senderos que vamos yendo.

Podemos elegir consumir drogas y dejarlas o podemos consumir y vender nuestra dignidad si eso queremos.

Es simplemente perfecto.

Cada paso abre puertas que nunca veremos y cierra otras sin que nos demos cuenta. Una conversación de cinco minutos puede cambiar una vida, un silencio puede condenar una amistad y una decisión tomada en un segundo puede perseguirnos durante años.

No existe una línea recta. Somos el resultado de miles de pequeñas elecciones que se cruzan con las de millones de personas.

Por eso nadie despierta siendo un adicto, un científico, un criminal o un héroe.

Publicado por Ramón Morales

Noches largas. Mentes rotas. http://illicit.science.blog

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