Neuroplasticidad y tiempo de dependencia a la cocaina

¿Qué es la neuroplasticidad?

Es la capacidad que tiene el cerebro para adaptarse creando nuevas conexiones neuronales. Esto ocurre cuando aprendemos algo.

¿Qué ocurre con la cocaína?

Las neuronas crean conexiones mas fuertes y mas rapidas hacia esa conducta, por la gran cantidad de dopamina que recibe, entonces el cerebro asimila: «cocaina = recompensa muy alta».

La dopamina natural deja de general placer, ya que el cerebro deja de producir los receptores dopaminérgicos y aparece la apatia.

por eso las personas no solo consumen para sentir euforia, sino para sentirse «normal»

Consumo

  • Mayor dificultad para sentir placer natural.
  • Mayor vulnerabilidad a recaídas incluso después de abstinencia prolongada.
  • Las «memorias de droga» (Lugares, situaciones, personas) quedan muy consolidadas.

Recuperacion de neuroplasticidad con cocaina

Primeras semanas:

  • Bajon dopaminergico
  • Fatiga
  • Depresion
  • Fuerte creaving

1 – 3 meses:

  • Mejora gradual del estado de animo
  • recuperacion parcial de factores dopaminergicos
  • Mejoria en funciones ejecutivas.

6 – 12 meses:

  • Mejor regulacion emocional
  • Reduccion significativa de la impulsividad.
  • Mayor estabiliadad si hay tratamiento

En consumos mas largos la recuperacion es mas lenta pero sigue pero sigue siendo posible.

IMPORTANTE

La recaida no significa que el cerebro «volvio hasta cero».

Significa que las redes antiguas siguen existiendo, pero pueden revitalizarse si no se reactivan

La neuroplasticidad funciona como:

  • Repeticion de consumo -> fortalece red activa
  • Repeticion de abstinenecia + nuevos habitos -> fortalece red saludable

Mujer real

Una mujer cansada, con sus propias tormentas, tratando de criar un hijo que tampoco entendia.

Yo necesitaba algo que ninguno de los dos supo poner en palabras.

Habia amor, pero no siempre sabia como llegarme,

No consumi para desafiarla. La amo, no la culpo, pero algo en mi se sintio insuficiente. Y esa sensacion se convirtio en hambre y esa hambre se convirtio en polvo blanco.

Mi madre hizo lo que pudo con lo que tenia. Yo hice lo pude con lo que sentia.

La diferencia esque yo elegi una forma de sobrevivir que casi me mata.

Turno noche

Se hacen las 7pm, debo ir a trabajar, estoy cansado, necesito una linea.

No he comido en 2 dias, no importa me queda plata aun y 2 gramos.

Ya en el trabajo. Cuido un colegio de noche, siento ganas de vomitar me veo mal, mi compañero piensa que estoy enfermo. — me veo al espejo — «esta es la ultima vez» — me digo, aunque no me lo creo.

Me esta dando hambre enrolo un papel lo meto en la bolsa y mi nariz, aspiro todo lo que puedo. Me queda solo 1 gramo y son recien las 11 pm.

Me preocupo de leer, no hay mas que hacer y además me gusta mucho. Mi compañero solo duerme, es muy flojo yo hago todo acá. son las 12am.

Ya no me queda falopa, no importa puedo aguantar.

12:30, no dejo de pensar en eso. Esta bien ire a comprar solo 1 gramo mas, para aguantar la noche, ya que no he dormido y no puedo descuidar la seguridad del colegio.

Llego a la casa del negro, ahí venden, golpeo la puerta y me abre una mujer en ropa interior, es un prostíbulo, pero esta vez no la busco a ella solo busco al negro. Me atiende le compro 2 gramos y le pido fiado 2 mas para tener para mañana. son rocas las muelo y saco mis llaves del trabajo porque son grandes, las meto a una bolsa y saco lo que mas puedo con la punta y aspiro. Lo hago 2 veces.

Me devuelvo al trabajo mientras siento como me hace efecto, estaba muy buena, mi corazon esta a 100 por hora, mi nariz y boca adormecidas y mi mente concentradicima. Me preocupo por que llevo muchas en el bolsillo, las escondo en mi calcetin, Ya son las 2 am.

Nose como se me paso el tiempo tan rapido.

Voy llegando al trabajo doblo la esquina y me encuentro a la policia. Voy pasando y me detienen — Mierda — pienso.

— Hola Tony, ¿que haces por aca?

— Solo tomando aire, oficial.

— ¿En la casa del negro?

— Bueno fui a ver a una de las mujeres del negro, usted sabe que me hacen descuento.

— Ven, que traes en los bolsillos.

–Nada oficial, estoy limpio hace tiempo.

— Veamos. parece que si, sigue asi Tony.

— Cuidese oficial.

Llego a mi trabajo, y me hago una linea grande.

Son las 4am voy a leer un poco pero antes me preparo lo que me queda de la segunda bolsa. Siento el sudo frio, me tiemblan las manos, mi corazon a mil por hora.

Son las 5 am mi compañero despierta y yo voy al baño enrolo un papel lo meto a la tercera bolsa y a mi nariz y aspiro todo lo que puedo y antes de que llege la gente a las 6:30 voy a dar la ultima ronda por el colegio, porque yo soy el que cuido esto.

La dependencia no siempre destruye de golpe. A veces se instala en la rutina, en el turno de noche, en el “solo uno más”. Y cuando te das cuenta, ya no estás decidiendo tú. Está decidiendo la necesidad.

Identidad del adicto

La adicción es un síntoma de algo mucho mas profundo, y empezar por asumirlo es algo bueno pero a veces las personas se quedan atrapadas no solo en el habito, sino en la etiqueta de «ser un adicto».

Ser etiquetado o auto etiquetarse crea una falsa sensación de que no puede cambiar, simplifica la complejidad humana, lo que dificulta el crecimiento personal, reduce la identidad de una persona a su consumo generando barreras para el tratamiento por el estigma o el auto estigma y se perpetua la creencia de que el problema es permanente.

También debemos recordar que las palabras importan por eso es mejor referirse como «persona con trastorno por uso de sustancias», ya que primero invocamos a la persona y luego nos referimos a su condición, y si no estamos seguros es mejor preguntar como quiere que nos refiramos a ella. Usando un correcto uso del lenguaje podemos evitar estereotipos negativos que puedan hacer que otros sientan miedo, lastima o enojo y además de que incentivamos a las personas que sufren el problema que busquen tratamiento.

En resumen podemos decir que el problema no es la palabra en sí, sino cuando deja de ser una descripción de una condición tratable y pasa a convertirse en una definición total de la persona.

¿Qué tan efectivo resulta declararse como adicto y afirmarse como indefenso ante su adicción?

Verlo desde solo ese punto de vista le quita responsabilidad al que la padece. Es verdad que la persona que sufre una adicción necesita ayuda, pero si asume un papel pasivo sobre el tema nunca lograra recuperarse, ya que es cuando empieza a incorporar las herramientas de autocuidado en su persona que empieza el verdadero proceso de recuperación.

No se concibe la adicción como una debilidad que se padece, sino como una acción que intenta restaurar un sentimiento de poder en la persona y que lo hace de forma eficaz y también destructiva.

Puede ir a terapia, tomar pastillas, ver doctores o internarse pero recaerá, y es algo que se contempla en terapia es verdad, y aunque no es un permiso para hacerlo, se espera.

Por eso es tan importante la responsabilidad personal, el autocuidado y mantener un rol activo.

Fuerza de voluntad

«Eso es falta de voluntad» — Seria simplificar mucho el problema y culpar a quien no logra controlarse.

La fuerza de voluntad ayuda y es vital, pero no es decisiva, es un paso hacia adelante, pero no un sendero a seguir.

La motivación mueve la voluntad, pero la disciplina mantiene el enfoque donde tiene que estar

Tony

En las playas de Coquimbo, donde las olas rompen con fuerza y la brisa marina llena los pulmones, vivía un hombre solitario llamado Tony. Durante mucho tiempo, Tony se había sentido perdido y desconectado del mundo que lo rodeaba. Sus días eran sombríos y su corazón anhelaba la compañía y el amor que parecían esquivarlo constantemente.

En medio de su soledad, Tony encontró refugio en la cocaína. La droga le brindaba una falsa sensación de confianza y euforia, un escape momentáneo de la realidad que lo envolvía. Al principio, parecía que la cocaína le ofrecía una forma de escapar de su aislamiento, y Tony comenzó a frecuentar círculos en los que parecía encajar. Hizo amigos y experimentó una breve ilusión de pertenencia.

Pero, como suele suceder con las adicciones, el camino que Tony había elegido pronto se volvió oscuro y peligroso. Sus «amigos» resultaron ser personas que solo buscaban su compañía por el acceso a la droga que les proporcionaba. El consumo de cocaína comenzó a controlar su vida y sus supuestos amigos se desvanecieron tan rápidamente como habían aparecido.

Un día, después de una noche particularmente caótica y destructiva, Tony se encontró en el hospital, luchando por su vida debido a una intoxicación grave. Mientras yacía en la cama de hospital, su cuerpo debilitado y su espíritu quebrantado, una chispa de claridad y determinación surgió dentro de él.

Fue en ese momento, rodeado de tubos y monitores, que Tony decidió que su historia no podía terminar así. Se dio cuenta de que la cocaína había consumido cada aspecto de su vida y que, si quería cambiar, debía dar un giro radical.

Después de ser dado de alta, Tony regresó a su hogar en Coquimbo con una determinación renovada. Se aisló de las influencias negativas y se sumergió en su propio proceso de recuperación. Durante los días difíciles, encontró consuelo en la tranquilidad del océano, paseando por la playa y dejando que el sonido de las olas le recordara que aún había belleza y esperanza en el mundo.

Un día, en medio de su proceso de cambio, Tony decidió escribir una carta dedicada a sí mismo. Quería recordarse a sí mismo su valentía y su capacidad para superar cualquier obstáculo que se presentara en su camino. En la carta, se prometió a sí mismo dejar atrás su antigua vida, buscar ayuda profesional y rodearse de personas que lo apoyaran en su camino hacia la recuperación.

Tony,

Es una batalla constante entre la necesidad y la razón, donde la razón siempre parece perder.

Cuando te conviertes en esclavo de la adicción, te conviertes en un ser distinto. Pierdes tu autenticidad, tus valores y tu capacidad de controlar tu propia existencia. Te conviertes en un títere.

La adicción te engaña, te promete placer, alivio o escape. Pero todo eso es una mentira. Te roba tus relaciones, tu salud, tus sueños…

Quiero liberarme, pero al mismo tiempo, siento un fuerte tirón que me controla.

Cada día es una batalla interna entre la razón y la compulsión. Sé que la adicción me está destruyendo, pero hay una parte de mí que sigue buscando esa satisfacción momentánea, aunque sea breve.

Siento la soledad, la culpa y la vergüenza que me acompañan. Me he alejado de las personas que amo y he perdido la confianza de aquellos que me rodean. Es difícil enfrentar el hecho de que he lastimado a las personas que más me importan.

A veces me siento impotente, como si la adicción tuviera un control absoluto sobre mí. Me pregunto si alguna vez podré liberarme.

Deseo la normalidad, la estabilidad y la paz que solía tener antes de que la adicción se apoderara de mí. A veces me pregunto cómo sería mi vida sin está constante lucha.

Pero a pesar de todo, hay esperanza dentro de mí. Una pequeña voz que me dice que puedo recuperarme, que puedo encontrar la fuerza para superar esta adicción y reconstruir mi vida.

La recuperación es un camino difícil y lleno de obstáculos, pero sé que merezco una vida mejor. Merezco ser feliz, tener relaciones saludables y alcanzar mis metas y sueños.

Reconozco que soy más que mi adicción. Tengo potencial, talento y la capacidad de cambiar mi vida. No puedo permitir que esto defina quién soy.

Pido ayuda. Me doy cuenta de que no puedo hacer esto solo. Necesito el apoyo de profesionales, de seres queridos y de personas que me entiendan. Juntos, podemos vencer.

Es un proceso muy difícil pero estoy decidido a luchar. No quiero que la adicción determine mi destino. Quiero tomar las riendas de mi vida y construir un futuro mejor.

La adicción puede haberme debilitado, pero no me ha vencido. A medida que avanzo en mi viaje hacia la recuperación, aprendo a perdonarme a mí mismo y a encontrar la fuerza para seguir adelante.

Mi historia no termina aquí.

Chocolate y Cafe

Como se puede expresar la delicia tan divina de mesclar una taza de cafe con un buen chocolate. Un sueño, un poema, conquista paladares, es un vicio.

Si un vicio eso es, algo que produce lo mismo que una droga, placer. Dulce amada y odiada dopamina, siento que mi cuerpo lo pide en las mañanas en la tarde y en la noche, siento ansiedad al saber que voy a tomar mi cafe pero no se calma ¿por que?, porque le falta el chocolate, el infaltable, el que le da el toque final, la mescla perfecta.

Dichosa perdicion, siempre caigo en tentacion. Nada puede ser mejor!

«Era para uso personal», «Ladron!»

Mas de alguna vez me vi esa situacion. No me quiero refugiar en mi adiccion a la cocaina, ya que muchas veces no estuve drogado, aunque siempre fue para eso. Muchas veces me pillaron con varios gramos encima pero yo siempre decia que era para mi uso personal, y era verdad, aca en chile por eso te llevan detenido pero yo siempre tuve la suerte de que me dejaran ir por familiares militares que tengo, el problema esque eran 5 gramos o mas y las terminaba «cortando» para verder y comprar mas.

Cuando no tenia forma de comprar y ya estaba con la ansiedad encima solo pensaba en que podia vender para saciar la ansiedad, algo que nadie note en la casa, en el trabajo, en alguna tienda, pasar desapersivido pero si sacas un televisor de la casa lo notan, si vendes tu celular tambien lo notan.

— «Ladron!» me dijo mamá, «si no logras que el psiquiatra ahora que te vea te interne para que te desintoxiques, tienes que irte de aqui»

No es primera vez que me lo dice, pero cada vez que me lo dice se siente igual de mal. Yo la amo y aunque no paresca hago lo que puedo pero se que puedo mas mi hermano mayor paso por lo mismo y con pasta base y la dejo de un dia para otro, ahora es un gran militar, yo estudio farmacia, gracias a que me gusta eso eh podido estudiar y gratis por una beca del gobierno soy drogadicto pero aun me da la cabeza para estudiar y si me da para eso me debe dar para dejar la droga. Eh probado muchas drogas pero la que me destruyo la vida fue la cocaina.

Maldita droga, la adiccion siempre estara ahi pero no significa pero me deba controlar.

Muerte

2 veces intente suicidarme, pense que ni la muerte me queria, consumi drogas tengo depresion y ansiedad, sueño que peleo, que muero, que me drogo y tengo sexo en prostibulos mi mente aun esta en el pasado pero mi presente es otro. Me veo con esperanza, veo un futuro donde ya no deseo mas drogas, ya no deseo mas peleas.

Estudio tecnico en farmacia, no eh dejado las drogas, solo que ya no consumo ilegales ahora las analizo desde otra perspectiva, quiero entender que me hacia tan impulsivo.

Empece buscando la cura de la depresion que yo sabia que cargaba, pero nunca fui a un psicologo hasta ese momento busque mariguana, cocaina, extasis, hongos, lsd, tussi, etc. y sin darme cuenta me volvi dependiente no era yo sin drogas.

Trabajaba para consumir, nisiquiera comia, no dormia y mas me undia en mi depresion. con el tiempo deje lo que mas pude pero nunca pude dejar la cocaina que me hacia sentir bien, me daba energia, me quitaba la pena y lo mas importante me daba coraje para enfrentar la vida porque las ganas de quitarme la vida ya las tenia desde hace un buen rato hasta que un dia lo intente con pastillas y un monton de cocaina pero me atraparon porque empece a convulsionar, la segunda vez lo mismo pero mas intenso y en recuperacion con psiquiatras y psicologos me hicieron darme cuenta del problema.

Tape un problema con otro problema y eso casi me cuesta la vida.

Quiero aprender, disfrutar de mi familia y sobre todo quiero vivir.

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