Sabes que está mal… y lo haces igual

Todo empieza con pequeñas justificaciones, un «yo lo controlo», «solo por hoy»; negacion.

Se va normalizando para luego convertirse en un habito.

Pero no te das cuenta, solo vives el dia a dia.

Hasta que un dia no tienes para comprar y haces lo primero de muchas cosas que haras por tu vicio; no le das importancia

Le sacas plata a los ahorros de tu mama los que tiene para una nueva cocina o de tu pareja los que tiene para unas vacaciones contigo, pero eso no te importa en ese momento solo te importa que es para el vicio.

Te dices que no volvera a pasar.

Pero es mentira.

Y asi comienza tu camino, acompañado de verguenza y autodesprecio.

Pero tu no elegiste esa vida, solo no te diste cuenta antes. Aunque a veces te das cuenta… y sigues igual

¿Por qué no hablamos de la adicción?

Siento que se habla poco sobre la adicción. Siempre se habla sobre drogas, que aunque esta muy entrelazado con la adicción, no es lo mismo.

Hay que poner el tema en la mesa para mejorar las cosas, hay que derrumbar mitos y el estigma.

No recuerdo cuando fue la ultima vez que vi una publicidad sobre adicción, asi no se puede mejorar nada.

Siempre que veo algo sobre la policia es sobre drogas pero nunca nada social sobre como es la adicción.

Las drogas no son lo mismo que la adiccion, son solo un vehiculo mas para esta, ya que pueden haber adictos a las apuestas, al internet, al sexo, etc.

La adicción es una enfermedad del cerebro que hace que una persona sienta que necesita algo para estar bien, perdiendo el control aunque le haga daño. Afecta su mente, su cuerpo y su vida social.

Si algo tan simple como explicar la adicción es tan facil, porque no lo hace el gobierno.

insisto que asi se acabaria el estigma y autoestigma del adicto que es un gran poblema ya que si la gente pudiera identificarse como adicta antes de que sea realmente serio podria salir mas facil de donde caen.

No es que no exista información, pero suele quedar opacada por otros enfoques como:

  • Seguridad pública (policía, narcotráfico)
  • Mensajes simplificados («di no a las drogas»)
  • Falta de educación emocional y de salud mental en general.

Para terminar me gustaria dejar claro que entiendo que la que tiene que tener interes para dejar la droga es uno mismo, pero si no saben que les esta pasando hasta que es muy tarde no lograran buscar ayuda a tiempo.

Falta más:

  • Educación sobre salud mental desde etapas tempranas
  • Señales de alerta claras (no solo «droga mala»)
  • Espacios donde hablar sin juicio
  • Mensajes que no reduzcan todo a prohibición o castigo

No se puede enfrentar un problema que nadie entiende.

PAI

Entrar a un programa ambulatorio intensivo (PAI) para controlar mi consumo de drogas me a ayudado mucho en mi crecimiento personal.

He descubierto mi espiritualidad, tambien aprendi a conocerme más, como tambien a trabajar mi impulsividad. Es un camino de autoconocimiento que me a parecido bastante positivo en mi vida.

Yo creia que antes era solo drogas y nada mas, pero me di cuenta que soy mas que solo eso: soy hermano, soy hijo y soy papá; soy persona.

Este crecimiento no significa que el camino será siempre fácil o lineal. Pero ahora tiengo herramientas y, sobre todo, una nueva forma de mirarme. Ya no soy «solo consumo»; soy alguien en proceso, con conciencia y con capacidad de elegir distinto.

En resumen, entrar a un PAI me hizo reconstruirme, entenderme y redescubrir quien soy mas haya del consumo.

Alquimia

Como estudiante de farmacia aprendí que la química proviene de la antigua alquimia , proto-ciencia que entendía el poder de la naturaleza, para crear cosas y tambien que buscaba convertir piedras en oro y que buscaba la piedra filosofal (como camino filosófico y la iluminación y/o como algo material ), pero mas importante Hermes Trismegisto el creador de las leyes de la alquimia 3 a.C., describió las leyes de la alquimia que son frases metafóricas no experimentales.

La alquimia no desapareció, se transformó en prácticas que hoy son básicas en laboratorio y en farmacia, aquí es donde se vuelve realmente interesante para alguien de farmacia.

La alquimia aportó:

  • Técnicas
  • Intuiciones sobre transformación
  • Búsqueda de curación

La química y farmacia aportaron:

  • Método científico
  • Precisión
  • Evidencia

De hornos alquímicos a técnicas de laboratorio:

Los alquimistas desarrollaron herramientas que aún reconoces:

  • Destilación -> separación de compuestos (alcoholes, aceites esenciales)
  • Sublimación -> purificación de sólidos
  • Calcinación -> transformación térmica

Estas técnicas fueron refinadas y luego sistematizadas por científicos como Antoine Lavoisier, quien les dio base cuantitativa.

De elixires a medicamentos:

Los alquimistas buscaban:

  • El “elixir de la vida”
  • Sustancias curativas universales

Esto evoluciona directamente hacia la farmacología.

Una figura clave es Paracelso, quien rompe con la alquimia mística y propone algo revolucionario:

“La dosis hace el veneno”

Eso es literalmente base de:

  • Toxicología
  • Farmacocinética
  • Seguridad de medicamentos

De símbolos a lenguaje químico:

La alquimia usaba símbolos para sustancias y procesos.

Con el tiempo, esto se reemplaza por:

  • Fórmulas químicas (H₂O, NaCl)
  • Nomenclatura sistemática

Esto permite reproducibilidad, algo que la alquimia no tenía.

De lo espiritual a lo experimental:

Aquí está el cambio más importante:

AlquimiaQuímica/Farmacia
SimbólicaCuantitativa
FilosóficaExperimental
SecretaReproducible

El quiebre definitivo ocurre con Robert Boyle, quien insiste en:

  • Experimentos verificables
  • Separar ciencia de misticismo

Carta a 100 años

Ramon

Estoy como una caida en picada, pero contemplarme viejo, con mucha barba y sin pelo, me hace pensar que llegare a viejo como sea que llegue pero llegare.

Mas sabio, mas vivido, quizas que me diga a mi mismo, pero hay algo que estoy seguro, no me enojare conmigo, estoy mal ya lo se a esta edad y mas viejo a mis 100 años estare mas sobrio de vida. Mas critico.

El me diria algo como esto: — Ramon, tu puedes solo debes aguantar, recuerda que la adiccion es compleja igual que tú, pero caer no te define, levantarte si lo hace, siempre desearas la droga, porque esta instalada en tu cerebro, tu lo sabes has buscado mucho y eres inteligente, pero no siempre debes obedecer a tus deseos

Todos sufrimos y llevamos demonios hay unos mas oscuros que otros. Yo no tengo de que mas arrepentirme, que de esto, que no es algo menor, pero por lo menos a mi conciencia no debo cargarle mas que solo esto.

Ramon recupera a tu familia, tu puedes, yo lo se

Paranoia

Cruzando el puente está muy oscuro. Empiezo a sentir que me siguen para asaltarme. Lo siento en la espalda, como si alguien caminara justo detrás, respirándome en la nuca. Miro. No veo a nadie. Vuelvo a mirar. Creo que lo veo. No estoy seguro. Miro otra vez… y corro, porque sé que me siguen.

El puente parece más largo de lo normal. Abajo no hay agua, solo piedras. Pienso en saltar. La idea me atraviesa como un relámpago: si salto, se acaba la persecución. Pero inmediatamente pienso que abajo también podrían estar esperándome, escondidos entre las piedras. No hay salida segura.

Llego finalmente al otro lado del puente. Pienso en ir a la comisaría, solo dos calles para llegar. No paro de mirar si alguien me sigue. No veo a nadie… pero creo que hay alguien adelante mío. Cambio de ruta para no toparlo. Veo gente en bicicletas. Sé que me esperan. Corro en sentido contrario. Vuelvo hacia la salida del puente mirando a todas partes.

Cada auto que pasa siento que reduce la velocidad. Cada faro parece girar hacia mí. Estoy convencido de que todos los autos me siguen. Todos. Y no solo los autos: cada persona que camina por la vereda, cada ventana encendida, cada sombra. Toda la ciudad está despierta para mí.

Veo a una mujer entrando al puente, pero se devuelve. Iba por mí, estoy seguro.

Ahora sí me decido. Corro hacia la comisaría. Solo me falta una calle. Miro atrás: dos personas con bicicletas vienen detrás. Corro lo más rápido que puedo y finalmente llego a la comisaría.

Entro agitado. Y ahí está la señora que iba entrando al puente. Sentada en una silla. Me quedo paralizado. Ella levanta la vista apenas un segundo. Estoy seguro de que está avisando.

No hablo. Me siento lejos. Saco mi libreta de bolsillo. Mis manos tiemblan tanto que apenas puedo sostener el lápiz. Escribo grande, desordenado:

“tengo miedo”
“paranoia”
“paranoia”
“paranoia”
“no es real”
“nadie te sigue”
“calma”
“no es real”

Levanto la vista a cada segundo. Miro alrededor. Vuelvo a escribir. Las palabras se pisan unas a otras. La hoja se marca por la presión de mi mano.

Salgo y me quedo en la plaza frente a la comisaría mirando para todos lados durante mucho rato. Sentado primero. Después de pie. Giro la cabeza constantemente. Cada persona que cruza parece estar coordinada. Cada auto que pasa parece dar la vuelta a la manzana. Saco la libreta otra vez.

“tengo miedo”
“no es real”
“paranoia”
“calma”
“nadie te sigue”

Las letras ya casi no se entienden.

De pronto corro hacia emergencias. Entro, cruzo el pasillo, me meto al baño. Cierro la puerta. Escucho pasos afuera y estoy convencido de que esperan el momento. Salgo y me siento en una silla. Todos me esperan. Todos saben. No hay nadie que no esté involucrado.

Escribo otra vez, con la mano temblando:

“paranoia”
“no es real”
“tengo miedo”
“calma”

Me quedo lo que puedo. Pero la sensación no baja. Entonces corro hacia afuera.

Corro por toda la ciudad. Cruzo avenidas. Doblo esquinas sin pensar. Los autos parecen seguirme, uno tras otro. Si acelero, aceleran. Si giro, giran. Miro atrás cada pocos pasos. Siento que toda La Serena es un cerco que se estrecha.

Vuelvo cerca del puente. Miro las piedras abajo. Pienso otra vez en saltar. Pienso que sería más fácil que seguir huyendo. Pero también pienso que abajo podrían estar esperándome. No hay salida que no esté vigilada.

La noche se vuelve interminable. Mis piernas arden. Me escondo detrás de autos, detrás de muros. La ciudad es un animal enorme respirándome encima.

Y entonces el cielo empieza a aclarar.

Primero gris. Después azul pálido. Las sombras se hacen pequeñas. Los autos ya no reducen la velocidad. Las personas caminan sin mirarme. La mujer no está. Las bicicletas no están. El puente es solo concreto y piedras secas.

Me detengo. Abro la libreta. Las páginas están llenas de las mismas palabras repetidas: “tengo miedo”, “paranoia”, “no es real”, “nadie te sigue”, “calma”.

Cuando el sol termina de salir, algo en mi cabeza se afloja. La presión en la espalda desaparece. Ya no siento pasos detrás.

Camino hasta casa agotado. Entro. Cierro la puerta. Me quedo quieto.

medicamentos recetados usados sin supervisión

Cada vez que vamos al medico nos recetan algún medicamento, y muchos pueden ser de abuso, por ejemplo la Zopiclona.

Yo tuve una experiencia de abuso de esa pastilla y la contare para contextualizar el mal uso de un medicamento recetado pero con mal uso,

Esto fue para la pandemia usando un médico online me mando una receta a mi correo, y yo fui a una farmacia y mostré la receta y me dieron las pastillas, 3 cajas porque era para 3 meses, y se me ocurrió pasar por todas las farmacias de la cuidad comprando esa pastilla porque además de barata era muy buena para re vender, eso fue lo que pensé en primera instancia.

Después de la primera caja ya había cambiado de parecer sobre la venta y empecé a abusar de ellas me tomaba 3 pastillas apenas despertaba después dos mas juntos con marihuana y cocaína 5 en total mas 1 vino, y me sentia con mucha confianza nada de nervios, ese era mi desayuno diario durante casi 1 año.

Y así bajo el efecto de esa bomba química que llevaba encima iba a trabajar. Nunca me dijeron nada en mi trabajo iba junto con mis compañeros en una camioneta un rato y me dejaban en mi cabina monitoreando camiones que llevaban polvos y partes de explosivos.

Dure lo que duraron las pastillas y renuncie…

Bueno ese es un ejemplo muy malo de lo que se puede hacer con esas pastillas pero también esta el lado bueno.

Por ejemplo hace un tiempo junto a la casa donde yo vivía antes, estaban construyendo una placita y yo trabajaba de noche entonces en el día necesitaba dormir pero la obra no iba a parar solamente por mi y no me dejaban dormir, acudí a lo mismo de antes un medico online y me receto también zopiclona para dormir por unos meses hasta que terminaran la obra, pero esta vez si la use de forma correcta. Tomaba 1 pastilla cada vez que me acostaba a adormir y dormía muy bien, despertaba con animo y ganas de ir a trabajar.

Paracelso dijo una vez «la dosis hace al veneno» y no pudo tener mas razón al decirlo

dos caras de una misma sustancia: en un momento fue escape, exceso y autodestrucción, en otro, fue herramienta, descanso y equilibrio. La zopiclona no cambió. Cambió la intención, la dosis y la conciencia con la que la use.

La combinación de un hipnótico con alcohol y cocaína es especialmente riesgosa: hay depresión del sistema nervioso central por un lado y estimulación extrema por otro. Esa confianza que describía al principio de mi relato no era estabilidad, era desinhibición química.

Con la zopiclona viví las dos caras: cuando la usé sin límites fue veneno; cuando la usé con responsabilidad, fue ayuda. Entendí en carne propia lo que dijo Paracelso

Yo entiendo que Paracelso no solo habla de miligramos, sino de límites, responsabilidad y autoconocimiento.

Mi experiencia demuestra que el peligro no siempre está en la sustancia, sino en la relación que construimos con ella.

El hospital no siempre salva: recaídas después de casi morir

El año 2024 tuve una sobredosis de pastillas intentando suicidarme por que yo sentía que no valía nada, pero no era eso, lo que yo no notaba que era mi real problema, la cocaína, salí del hospital 3 meses después. Seguí pensando en suicidio durante mucho tiempo, lo planeaba mientras estaba drogado, y seguía sin notar mi verdadero problema, que era la droga.

Año 2025 día 2 de diciembre me tome el doble de pastillas que las que me había tomado el año anterior esta vez mejor planeado, pero me encontraron igual, estuve solo 2 meses hospitalizado con psiquiatra y psicóloga y saliendo de la hospitalización, estuve una semana fuera y me volví a drogar.

Ahora no pienso en suicidio, entiendo mi problema, es querer tapar mis problemas con otro problema mucho peor. El bajón de la cocaína no solo da insomnio o sudoración fría, da también depresión y eso yo no lo sabia. Lo que sentía era lo contrario me sentía feliz, me sentía de muy buen humor, y con energía.

Pero yo abuse y tuve mis consecuencias.

¿Por que no dejas de consumir? eso es solo fuerza de voluntad

Es una pregunta super valida y si la hacen de forma humilde y desde el desconocimiento, no debería molestarme. Pero cuando me lo dicen con soberbia de que creen saber la respuesta y con actitud de que es tan simple como tener fuerza de voluntad. Eso me molesta. Y vaya que es mucha la gente que me topo así.

Creen tener la verdad única y siempre les digo que escriban un libro entonces, con la respuesta, para que se ganen el premio nobel por tener la cura a la adicción.

Cuando te toca entiendes que no es tan simple como «échale ganas»

La adicción es un tema muy complejo que combina factores psicológicos, sociales y físicos. Es sumamente complejo pero creen tener una respuesta simple. La cura podemos tenerla pero hay que trabajar esos tres factores y hacerlo de manera personalizada, sino no se lograra nada.

Ahora, es verdad que hay que querer mejorar, porque es una trabajo en equipo de los profesionales junto con el paciente. Pero no es tan fácil como simplemente tener fuerza de voluntad.

El que sabe mas, no es mas inteligente

Esto lo he pensado por mucho tiempo desde que era un niño porque me cuestionaba mucho cada vez que tenia una sobredosis los doctores, gente muy «inteligente» que me atendían me decían cosas hirientes. Yo nunca fui mal educado, ni pesado con nadie he sido soy amable y gentil siempre.

Pero cuando me atendía personal que no sabia de adicciones o problemas mentales me decían cosas como «si te quieres morir entonces muérete», «ya estamos bastante grandecitos para esto», muchas veces me amarraron a la camilla porque yo iba mucho al baño, yo no entendía cual era la lógica de eso, al final terminaba orinándome y mas me retaban, muchas veces llore escondido en las noches por el trato que me daban, yo no molestaba a nadie y era chico solo un niño, a esta edad a mis 31 años ya no me importa lo que me digan porque se que son unos ignorantes con poca empatía a pacientes que no entienden y no quieren entender.

Es por eso que entendí que la gente puede saber mucho de un tema pero eso no los hace inteligentes.

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