El hospital no siempre salva: recaídas después de casi morir

El año 2024 tuve una sobredosis de pastillas intentando suicidarme por que yo sentía que no valía nada, pero no era eso, lo que yo no notaba que era mi real problema, la cocaína, salí del hospital 3 meses después. Seguí pensando en suicidio durante mucho tiempo, lo planeaba mientras estaba drogado, y seguía sin notar mi verdadero problema, que era la droga.

Año 2025 día 2 de diciembre me tome el doble de pastillas que las que me había tomado el año anterior esta vez mejor planeado, pero me encontraron igual, estuve solo 2 meses hospitalizado con psiquiatra y psicóloga y saliendo de la hospitalización, estuve una semana fuera y me volví a drogar.

Ahora no pienso en suicidio, entiendo mi problema, es querer tapar mis problemas con otro problema mucho peor. El bajón de la cocaína no solo da insomnio o sudoración fría, da también depresión y eso yo no lo sabia. Lo que sentía era lo contrario me sentía feliz, me sentía de muy buen humor, y con energía.

Pero yo abuse y tuve mis consecuencias.

¿Por que no dejas de consumir? eso es solo fuerza de voluntad

Es una pregunta super valida y si la hacen de forma humilde y desde el desconocimiento, no debería molestarme. Pero cuando me lo dicen con soberbia de que creen saber la respuesta y con actitud de que es tan simple como tener fuerza de voluntad. Eso me molesta. Y vaya que es mucha la gente que me topo así.

Creen tener la verdad única y siempre les digo que escriban un libro entonces, con la respuesta, para que se ganen el premio nobel por tener la cura a la adicción.

Cuando te toca entiendes que no es tan simple como «échale ganas»

La adicción es un tema muy complejo que combina factores psicológicos, sociales y físicos. Es sumamente complejo pero creen tener una respuesta simple. La cura podemos tenerla pero hay que trabajar esos tres factores y hacerlo de manera personalizada, sino no se lograra nada.

Ahora, es verdad que hay que querer mejorar, porque es una trabajo en equipo de los profesionales junto con el paciente. Pero no es tan fácil como simplemente tener fuerza de voluntad.

El que sabe mas, no es mas inteligente

Esto lo he pensado por mucho tiempo desde que era un niño porque me cuestionaba mucho cada vez que tenia una sobredosis los doctores, gente muy «inteligente» que me atendían me decían cosas hirientes. Yo nunca fui mal educado, ni pesado con nadie he sido soy amable y gentil siempre.

Pero cuando me atendía personal que no sabia de adicciones o problemas mentales me decían cosas como «si te quieres morir entonces muérete», «ya estamos bastante grandecitos para esto», muchas veces me amarraron a la camilla porque yo iba mucho al baño, yo no entendía cual era la lógica de eso, al final terminaba orinándome y mas me retaban, muchas veces llore escondido en las noches por el trato que me daban, yo no molestaba a nadie y era chico solo un niño, a esta edad a mis 31 años ya no me importa lo que me digan porque se que son unos ignorantes con poca empatía a pacientes que no entienden y no quieren entender.

Es por eso que entendí que la gente puede saber mucho de un tema pero eso no los hace inteligentes.

Así se ve una recaída por dentro

La gente piensa que la recaída empieza con la sustancia, pero empieza mucho antes.

Empieza con una discusión pequeña, sin sentido pero que te deja mal por dentro. Con una sensación de «ya hice suficiente esfuerzo»

No es impulso, es negociación

«yo puedo», «yo lo controlo», «la ultima», «solo un poco».

La mente no grita, susurra. Y con tu propia voz

No quieres hacerlo, pero tampoco quieres sentir lo que estás sintiendo.

Empiezas a recordar lo bueno, nunca lo malo.

No recuerdas la vergüenza, no recuerdas el sudor frío, no recuerdas a quién le mentiste.

Recuerdas la anestesia.

La recaída es una historia mal contada donde borras los capítulos finales.

Hay un segundo — muy pequeño — donde todavía puedes parar. Lo sabes. Lo sientes.

Y decides cruzarlo igual.

No porque seas débil, sino porque estás agotado de pelear contigo mismo.

Ese es el punto que nadie ve.

Hay alivio. Claro que lo hay. Si no lo hubiera, nadie recaería.

Pero el alivio es corto, artificial, prestado.

Y en el fondo, incluso mientras consumes, sabes que algo se rompió.

La recaída no borra tu progreso. Pero sí te enfrenta con tu dolor sin maquillaje.

Expertos como Gabor Maté han hablado de cómo la adicción no es el problema principal, sino el intento de aliviar un dolor más profundo. Y eso es lo que vuelve en la recaída: no la sustancia, sino el dolor original.

La recaída no es amor por la droga.

Es miedo a sentir.

Raymond

En las playas de serena, vivía Raymond, un adicto en recuperación, y un día caminando por la playa se da cuenta que no llevo su celular con el y se acerca a un tipo para preguntar la hora.

— Disculpe amigo, ¿Que hora es? — dice Raymond al tipo

— son las 4:20 — contesta el tipo.

— ja! Yo antes hubiera hecho una broma con eso

El tipo lo mira y le dice — entiendo a lo que te refieres, yo también —

Raymond lo mira y le dice — Tuve un pasado oscuro con eso ¿sabes?

— ¿Con la marihuana?

— Si, bueno con eso y más

— Ha entiendo

— Tuve mi pasado oscuro

— Mira no quiero hablar de drogas, me traen malos recuerdos.

— No te quise incomodar, solo fue por conversar.

— No te preocupes, yo solo vengo a ver las olas romper en la rocas, eso me calma.

— Entiendo completamente lo que dices.

— El tipo mira a Raymond con curiosidad y le pregunta — ¿Como podrías entenderme?

— Era un tipo con problemas, sigo peleando con mis demonios, pero los tengo controlados.

— Ex adicto?

— Adicto en recuperación — Le contesta Raymond

— Te falta terapia entonces.

— Nunca será suficiente.

— Entonces nunca estarás curado

— La adicción no se cura. Siempre hay que tener un rol de cuidado activo, para no caer de nuevo.

— No amigo, yo estoy curado

— La mente adicta es oportunista, si te pilla volando bajo te atrapará y no te querrá soltar. Pero bueno yo no soy terapeuta, solo soy alguien que te pidió la hora. Chao amigo cuídate

— Tú también.

Intensidad química

Era una persona muy tranquila, muy ansiosa, y depresiva pero nunca lo demostré y nunca lo hablé.

La cocaína me dio la libertad de ser quien quería ser. Extrovertido, hablador, simpático y amigable.

Nunca tuve problemas con nadie, hasta ese momento, mientras estaba drogado.

Pero con el tiempo mientras iba consumiendo más y más yo también me iba poniendo más extrovertido, más intenso y hasta más patudo.

La droga me daba velocidad, me volvía el personaje que yo quería ser, tapaba el verdadero yo. No me daba cuenta que la verdad no era que me daba confianza le daba volumen a mis inseguridades y eso es algo que estoy trabajando ahora que puedo ordenar mis ideas escribiendo.

Ahora controlo mis inseguridades no consumiendolas si no que escribiendolas.

La droga me daba velocidad, la escritura dirección

Cuando empecé a consumir, note mucha intensidad en mi, pero descontrolado era puro caos y autodestrucción. Seguí así por mucho tiempo, hasta que toqué fondo mas de una vez y comencé a escribir, la escritura me dio dirección. Encontré una forma de liberación terapéutica que no había sentido antes, solté todo el caos reprimido y lo convertí en palabras, al principio solo escribía sin sentido claro, pero ahora ya encontré el camino de la liberación y eso me ha ayudado a dejar de consumir. Quizás no tenga que ver una cosa con otra, pero a mi, personalmente me libero las emociones y ordeno el caos le dio dirección.

Y eso influyo directamente en que yo dejara el consumo de drogas, ya que deje de huir de las emociones que tapaba con las drogas y las comencé a enfrentar.

Cuando el placer se convierte en prisión

¿Uso, abuso o dependencia?

Usar de vez en cuanto una sustancia no esta mal dependiendo del contexto y si ya sabes de antemano que es, pero empezar compulsivamente a usarla eso es abusar y si con el tiempo continuas con esa conducta el cerebro genera una dependencia, eso significa que si descontinuas el uso repentino de la sustancia se presentan malestares físicos y mentales es porque tu sistema nervioso esta necesitando la sustancia porque la asimilo como algo necesario para la supervivencia.

Diferenciar entre uso, abuso y dependencia es vital para pasar un buen rato con amigos o caer en la adicción.

¿Cómo se forma el habito?

Cuando consumes la sustancia a diario, quizás al principio con un motivo en particular, compartir por ejemplo un cigarrillo, pero después lo empiezas a incorporar en tu rutina diaria sin ningún motivo solo porque si le buscas una escusa al principio por ejemplo te auto justificas diciendo que hace frio que para hacer algo para pasar el rato y termina convirtiéndose en un habito.

Tolerancia y síndrome de abstinencia explicados de forma clara.

  • Tolerancia: al usar cualquier sustancia química que se introduzca en el cuerpo, el mismo cerebro se adapta a la sustancia y va requiriendo mayor sustancia para sentir lo que ya sentía las veces anteriores.
  • Síndrome de abstinencia: Este es un fenómeno que ocurre porque el cerebro ya genero dependencia y se adapto a funcionar con la sustancia y al quitársela de golpe genera malestares físicos y mentales que pueden ser graves o leves dependiendo de la sustancia

El cuerpo pasa factura

Si una persona piensa en empezar a drogarse tiene que tener en cuenta que el cuerpo pasa factura, al principio todo bien con la droga que consumas pero abusar de ella es peligroso.

Pensemos en la mariguana si abusas de ella primero tendrás desmotivación, poco enfoque y hasta insomnio. Y puede que empieces a depender de ella para «sentirte tu mismo»

Ahora pensemos en la cocaína si abusas de ella, rápidamente puede ser que te pongas mas a la defensiva, tendrás paranoia y hasta psicosis y créeme que no es nada bueno.

Ahora en el éxtasis al principio todo bien mucha energía, alegría y conexión con todos pero si empiezas a abusar de ella, tendrás rápidamente problemas con tu serotonina en tu cerebro puede que te falte y estés depresivo hasta el punto que tengas pensamientos suicidas o al revés que tengas tantas serotonina y acumulada que te de un síndrome serotoninérgico y empieces a convulsionar y puede ser fatal.

podríamos hablar del lsd, hongos, ketamina, tussi, etc., cualquier droga consumida en exceso hace mal.

No quiero satanizar ninguna droga pero el exceso de lo que sea es malo para tu salud. yo no soy un profesional yo solo hablo desde mi experiencia vivida y de lo que me han dicho mis terapeutas.

No escribo esto desde la moral. Lo escribo desde haber pagado facturas que nadie me explicó cuando todo parecía diversión.

Si crees que estoy equivocado o tienes una opinión distinta a la mía por favor coméntalo.

La primera vez que mentí por consumir

Las mentiras que he dicho a lo largo de mi vida por consumir han sido muchas. Pero la primera que recuerdo, fue una vez que no tenia para mas droga, le dije a mi mama que había perdido mi billetera y necesitaba para pagar la pensión de alimentos de las niñas ella me presto 60mil pesos que era mucho y fui a comprar con eso.

Sentí mucha culpa, vergüenza y no sabia como mirar a la cara a mi mama y ella sin saber nada cocinando en la casa una, masita rica que era para subirme el animo por perder la billetera y al ver eso me sentí peor, pero eso no cambio mi «necesidad» de consumir ya que igual me encerré a drogarme en mi pieza. Me acuerdo que estaba leyendo y entro mi mama «pensando que me sentía mal», a decirme que no era para tanto que me calmara y me llevo un té a la pieza, es que cada cosa que hizo mi mama para subirme el animo me ponía peor y yo mas me drogaba para sentirme mejor, escondido en el baño donde no me viera.

Pobrecita mi vieja que aguanta a este drogadicto, ahora sabe la verdad, y no me presta plata obviamente pero sigue cocinándome cosas ricas si me ve mal, pero no drogado.

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