Niño del barrio

Tocaras fondo muchas veces, seguirás cayendo en un ollo interminable de angustia y dolor pero un día entenderás que para llegar al cielo, hay que levantarse del suelo.

Estarás muy mal pero no derrotado, seguirás siendo el guerrero que alguna vez hubo en ti. Solo continua.

Cada día de recuperación es un día que merece ser aplaudido.
Vive tu proceso, veras que de la oscuridad viene algo bueno.

Un día a las vez.

Aburrimiento

Un sentimiento maldito, nadie le toma el peso. Por aburrimiento se comenten maltratos, se pelea, se consume.

Si uno supiera lo cerca que esta de estar depresivo, de estar iracundo, de estar al borde de la locura, trataría de nunca aburrirse.

Por aburrirse de la vida es que el suicida de autoelimina

Por aburrimiento es que los adictos consumen.

El aburrimiento es el peor de los sentimientos uno peligroso que trabaja en silencio, uno infravalorado.

Cafe amargo

Una taza de cafe al despertar, antes del ejercicio diario, una taza de cafe despues para reponer energias, una taza de cafe en el desayuno y una al llegar al trabajo.

Cafe un vicio del que soy culpable, lo amo, se que hablo mucho de el control de impulsos en mi blog, de que la dependencia empieza sin aviso en la rutina diaria hasta que se vuelve problematico. Y lo acepto, amo el cafe, en ese aroma del cafe recien hecho hay motivos suficientes para que mi boca se haga agua, para que mis pupilas se dilaten para que pierda el control y me llene una taza de cafe sin azucar, como debe ser.

Solo quiero sentir el delicioso sabor del cafe lentamente, saboreando su textura y su aroma.

Solo quiero un cafe amargo

Neuroplasticidad y tiempo de dependencia a la cocaina

¿Qué es la neuroplasticidad?

Es la capacidad que tiene el cerebro para adaptarse creando nuevas conexiones neuronales. Esto ocurre cuando aprendemos algo.

¿Qué ocurre con la cocaína?

Las neuronas crean conexiones mas fuertes y mas rapidas hacia esa conducta, por la gran cantidad de dopamina que recibe, entonces el cerebro asimila: «cocaina = recompensa muy alta».

La dopamina natural deja de general placer, ya que el cerebro deja de producir los receptores dopaminérgicos y aparece la apatia.

por eso las personas no solo consumen para sentir euforia, sino para sentirse «normal»

Consumo

  • Mayor dificultad para sentir placer natural.
  • Mayor vulnerabilidad a recaídas incluso después de abstinencia prolongada.
  • Las «memorias de droga» (Lugares, situaciones, personas) quedan muy consolidadas.

Recuperacion de neuroplasticidad con cocaina

Primeras semanas:

  • Bajon dopaminergico
  • Fatiga
  • Depresion
  • Fuerte creaving

1 – 3 meses:

  • Mejora gradual del estado de animo
  • recuperacion parcial de factores dopaminergicos
  • Mejoria en funciones ejecutivas.

6 – 12 meses:

  • Mejor regulacion emocional
  • Reduccion significativa de la impulsividad.
  • Mayor estabiliadad si hay tratamiento

En consumos mas largos la recuperacion es mas lenta pero sigue pero sigue siendo posible.

IMPORTANTE

La recaida no significa que el cerebro «volvio hasta cero».

Significa que las redes antiguas siguen existiendo, pero pueden revitalizarse si no se reactivan

La neuroplasticidad funciona como:

  • Repeticion de consumo -> fortalece red activa
  • Repeticion de abstinenecia + nuevos habitos -> fortalece red saludable

Mujer real

Una mujer cansada, con sus propias tormentas, tratando de criar un hijo que tampoco entendia.

Yo necesitaba algo que ninguno de los dos supo poner en palabras.

Habia amor, pero no siempre sabia como llegarme,

No consumi para desafiarla. La amo, no la culpo, pero algo en mi se sintio insuficiente. Y esa sensacion se convirtio en hambre y esa hambre se convirtio en polvo blanco.

Mi madre hizo lo que pudo con lo que tenia. Yo hice lo pude con lo que sentia.

La diferencia esque yo elegi una forma de sobrevivir que casi me mata.

Turno noche

Se hacen las 7pm, debo ir a trabajar, estoy cansado, necesito una linea.

No he comido en 2 dias, no importa me queda plata aun y 2 gramos.

Ya en el trabajo. Cuido un colegio de noche, siento ganas de vomitar me veo mal, mi compañero piensa que estoy enfermo. — me veo al espejo — «esta es la ultima vez» — me digo, aunque no me lo creo.

Me esta dando hambre enrolo un papel lo meto en la bolsa y mi nariz, aspiro todo lo que puedo. Me queda solo 1 gramo y son recien las 11 pm.

Me preocupo de leer, no hay mas que hacer y además me gusta mucho. Mi compañero solo duerme, es muy flojo yo hago todo acá. son las 12am.

Ya no me queda falopa, no importa puedo aguantar.

12:30, no dejo de pensar en eso. Esta bien ire a comprar solo 1 gramo mas, para aguantar la noche, ya que no he dormido y no puedo descuidar la seguridad del colegio.

Llego a la casa del negro, ahí venden, golpeo la puerta y me abre una mujer en ropa interior, es un prostíbulo, pero esta vez no la busco a ella solo busco al negro. Me atiende le compro 2 gramos y le pido fiado 2 mas para tener para mañana. son rocas las muelo y saco mis llaves del trabajo porque son grandes, las meto a una bolsa y saco lo que mas puedo con la punta y aspiro. Lo hago 2 veces.

Me devuelvo al trabajo mientras siento como me hace efecto, estaba muy buena, mi corazon esta a 100 por hora, mi nariz y boca adormecidas y mi mente concentradicima. Me preocupo por que llevo muchas en el bolsillo, las escondo en mi calcetin, Ya son las 2 am.

Nose como se me paso el tiempo tan rapido.

Voy llegando al trabajo doblo la esquina y me encuentro a la policia. Voy pasando y me detienen — Mierda — pienso.

— Hola Tony, ¿que haces por aca?

— Solo tomando aire, oficial.

— ¿En la casa del negro?

— Bueno fui a ver a una de las mujeres del negro, usted sabe que me hacen descuento.

— Ven, que traes en los bolsillos.

–Nada oficial, estoy limpio hace tiempo.

— Veamos. parece que si, sigue asi Tony.

— Cuidese oficial.

Llego a mi trabajo, y me hago una linea grande.

Son las 4am voy a leer un poco pero antes me preparo lo que me queda de la segunda bolsa. Siento el sudo frio, me tiemblan las manos, mi corazon a mil por hora.

Son las 5 am mi compañero despierta y yo voy al baño enrolo un papel lo meto a la tercera bolsa y a mi nariz y aspiro todo lo que puedo y antes de que llege la gente a las 6:30 voy a dar la ultima ronda por el colegio, porque yo soy el que cuido esto.

La dependencia no siempre destruye de golpe. A veces se instala en la rutina, en el turno de noche, en el “solo uno más”. Y cuando te das cuenta, ya no estás decidiendo tú. Está decidiendo la necesidad.

Identidad del adicto

La adicción es un síntoma de algo mucho mas profundo, y empezar por asumirlo es algo bueno pero a veces las personas se quedan atrapadas no solo en el habito, sino en la etiqueta de «ser un adicto».

Ser etiquetado o auto etiquetarse crea una falsa sensación de que no puede cambiar, simplifica la complejidad humana, lo que dificulta el crecimiento personal, reduce la identidad de una persona a su consumo generando barreras para el tratamiento por el estigma o el auto estigma y se perpetua la creencia de que el problema es permanente.

También debemos recordar que las palabras importan por eso es mejor referirse como «persona con trastorno por uso de sustancias», ya que primero invocamos a la persona y luego nos referimos a su condición, y si no estamos seguros es mejor preguntar como quiere que nos refiramos a ella. Usando un correcto uso del lenguaje podemos evitar estereotipos negativos que puedan hacer que otros sientan miedo, lastima o enojo y además de que incentivamos a las personas que sufren el problema que busquen tratamiento.

En resumen podemos decir que el problema no es la palabra en sí, sino cuando deja de ser una descripción de una condición tratable y pasa a convertirse en una definición total de la persona.

¿Qué tan efectivo resulta declararse como adicto y afirmarse como indefenso ante su adicción?

Verlo desde solo ese punto de vista le quita responsabilidad al que la padece. Es verdad que la persona que sufre una adicción necesita ayuda, pero si asume un papel pasivo sobre el tema nunca lograra recuperarse, ya que es cuando empieza a incorporar las herramientas de autocuidado en su persona que empieza el verdadero proceso de recuperación.

No se concibe la adicción como una debilidad que se padece, sino como una acción que intenta restaurar un sentimiento de poder en la persona y que lo hace de forma eficaz y también destructiva.

Puede ir a terapia, tomar pastillas, ver doctores o internarse pero recaerá, y es algo que se contempla en terapia es verdad, y aunque no es un permiso para hacerlo, se espera.

Por eso es tan importante la responsabilidad personal, el autocuidado y mantener un rol activo.

Fuerza de voluntad

«Eso es falta de voluntad» — Seria simplificar mucho el problema y culpar a quien no logra controlarse.

La fuerza de voluntad ayuda y es vital, pero no es decisiva, es un paso hacia adelante, pero no un sendero a seguir.

La motivación mueve la voluntad, pero la disciplina mantiene el enfoque donde tiene que estar

Tony

En las playas de Coquimbo, donde las olas rompen con fuerza y la brisa marina llena los pulmones, vivía un hombre solitario llamado Tony. Durante mucho tiempo, Tony se había sentido perdido y desconectado del mundo que lo rodeaba. Sus días eran sombríos y su corazón anhelaba la compañía y el amor que parecían esquivarlo constantemente.

En medio de su soledad, Tony encontró refugio en la cocaína. La droga le brindaba una falsa sensación de confianza y euforia, un escape momentáneo de la realidad que lo envolvía. Al principio, parecía que la cocaína le ofrecía una forma de escapar de su aislamiento, y Tony comenzó a frecuentar círculos en los que parecía encajar. Hizo amigos y experimentó una breve ilusión de pertenencia.

Pero, como suele suceder con las adicciones, el camino que Tony había elegido pronto se volvió oscuro y peligroso. Sus «amigos» resultaron ser personas que solo buscaban su compañía por el acceso a la droga que les proporcionaba. El consumo de cocaína comenzó a controlar su vida y sus supuestos amigos se desvanecieron tan rápidamente como habían aparecido.

Un día, después de una noche particularmente caótica y destructiva, Tony se encontró en el hospital, luchando por su vida debido a una intoxicación grave. Mientras yacía en la cama de hospital, su cuerpo debilitado y su espíritu quebrantado, una chispa de claridad y determinación surgió dentro de él.

Fue en ese momento, rodeado de tubos y monitores, que Tony decidió que su historia no podía terminar así. Se dio cuenta de que la cocaína había consumido cada aspecto de su vida y que, si quería cambiar, debía dar un giro radical.

Después de ser dado de alta, Tony regresó a su hogar en Coquimbo con una determinación renovada. Se aisló de las influencias negativas y se sumergió en su propio proceso de recuperación. Durante los días difíciles, encontró consuelo en la tranquilidad del océano, paseando por la playa y dejando que el sonido de las olas le recordara que aún había belleza y esperanza en el mundo.

Un día, en medio de su proceso de cambio, Tony decidió escribir una carta dedicada a sí mismo. Quería recordarse a sí mismo su valentía y su capacidad para superar cualquier obstáculo que se presentara en su camino. En la carta, se prometió a sí mismo dejar atrás su antigua vida, buscar ayuda profesional y rodearse de personas que lo apoyaran en su camino hacia la recuperación.

Tony,

Es una batalla constante entre la necesidad y la razón, donde la razón siempre parece perder.

Cuando te conviertes en esclavo de la adicción, te conviertes en un ser distinto. Pierdes tu autenticidad, tus valores y tu capacidad de controlar tu propia existencia. Te conviertes en un títere.

La adicción te engaña, te promete placer, alivio o escape. Pero todo eso es una mentira. Te roba tus relaciones, tu salud, tus sueños…

Quiero liberarme, pero al mismo tiempo, siento un fuerte tirón que me controla.

Cada día es una batalla interna entre la razón y la compulsión. Sé que la adicción me está destruyendo, pero hay una parte de mí que sigue buscando esa satisfacción momentánea, aunque sea breve.

Siento la soledad, la culpa y la vergüenza que me acompañan. Me he alejado de las personas que amo y he perdido la confianza de aquellos que me rodean. Es difícil enfrentar el hecho de que he lastimado a las personas que más me importan.

A veces me siento impotente, como si la adicción tuviera un control absoluto sobre mí. Me pregunto si alguna vez podré liberarme.

Deseo la normalidad, la estabilidad y la paz que solía tener antes de que la adicción se apoderara de mí. A veces me pregunto cómo sería mi vida sin está constante lucha.

Pero a pesar de todo, hay esperanza dentro de mí. Una pequeña voz que me dice que puedo recuperarme, que puedo encontrar la fuerza para superar esta adicción y reconstruir mi vida.

La recuperación es un camino difícil y lleno de obstáculos, pero sé que merezco una vida mejor. Merezco ser feliz, tener relaciones saludables y alcanzar mis metas y sueños.

Reconozco que soy más que mi adicción. Tengo potencial, talento y la capacidad de cambiar mi vida. No puedo permitir que esto defina quién soy.

Pido ayuda. Me doy cuenta de que no puedo hacer esto solo. Necesito el apoyo de profesionales, de seres queridos y de personas que me entiendan. Juntos, podemos vencer.

Es un proceso muy difícil pero estoy decidido a luchar. No quiero que la adicción determine mi destino. Quiero tomar las riendas de mi vida y construir un futuro mejor.

La adicción puede haberme debilitado, pero no me ha vencido. A medida que avanzo en mi viaje hacia la recuperación, aprendo a perdonarme a mí mismo y a encontrar la fuerza para seguir adelante.

Mi historia no termina aquí.

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